Ah, chucha. No había cachado que llevaba tanto tiempo mal-conectada. Mirando las fechas de este blog, fines de junio fue la última vez que intenté escribir algo y ahí ya llevaba un par de semanas medio depre. Huh.
No es que exista una conexión real entre escribir y sentirse estable anímicamente (pregúntenle a cualquiera de esos escritores suicidas... o no.) Pero cada día que me senté a escribir, aunque no lo publicara, fue un día estable. O, al menos, un día en que fui capaz de organizar mis actividades de modo tal que escribir fuese posible. Este último mes ha sido casi tiempo muerto, entre frío y resfríos y un período de Gran Apatía, reemplazado aveces por períodos de Gran Obsesión Por Cosas Objetivamente Inútiles.
Como sea, ya está pasando. Recordar que utilizaba internet para algo más que jugar apáticamente en Facebook es el primer paso.


0 comments:
Publicar un comentario